Cuando los niños deciden estudiar un instrumento, ponen en ello grandes expectativas, alimentan en compañía de sus padres mil ilusiones sin sospechar a veces, que como cualquier habilidad que vale la pena aprender, tocar un instrumento requerirá de él grandes sacrificios y sobre todo, constancia.
¿Es posible combinar con éxito las obligaciones escolares con el estudio serio de la música sin sentirse presionados? La respuesta es sí, e incluso me atrevo a decir que no solo es posible sino necesario si tenemos en cuenta que de esa forma, estaremos preparando a nuestros hijos para asumir la vida con disciplina y amor.
Pero lograr que los niños se comprometan y perseveren no es tarea fácil, todo dependerá de la habilidad del profesor quien no solo habrá de enseñar los elementos técnicos que llevarán a sus estudiantes a tocar con solvencia, sino que deberá también alimentar el alma de cada uno de ellos para que la magia y la creatividad soporten la titánica y dulce labor que emprenderán en equipo.
El camino que recorrerán será accidentado, en ocasiones se tornará difícil, otras veces, encontrarán suaves colinas sin grandes dificultades; lo importante es no olvidar que cada tramo deberá ser recorrido con alegría, solo así los viajeros podrán arribar a buen puerto.
PIANO STUDIO, música que se enseña y se aprende con amor.



No hay comentarios:
Publicar un comentario